Síndrome Facetario

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Qué es el Síndrome Facetario

El síndrome facetario representa un complejo cuadro de dolor que afecta a esas articulaciones pequeñas, pero importantes, situadas entre las vértebras de toda la columna vertebral. Estas articulaciones desempeñan un papel crucial para mantener la estabilidad y facilitar un rango de movimiento adecuado al sistema esquelético del raquis. Sin embargo, cuando se produce una disfunción en estas articulaciones, puede dar lugar a dolores prolongados y molestias considerables, limitando la calidad de vida de quienes lo padecen.

Anatomía de la columna vertebral y de las vértebras

La columna vertebral está constituida por piezas óseas superpuestas, las vértebras, que se dividen en tres regiones principales: la región cervical, la región torácica y la región lumbar. Cada vértebra está interconectada con aquella superior e inferior por un par de articulaciones facetarias, formadas por la faceta articular superior e inferior. Estas articulaciones están compuestas por las carillas articulares óseas de las dos vértebras, la cápsula articular y algunas estructuras intrarticulares, en particular una especie de menisco.

Debido a su disposición, las facetas articulares contribuyen muy poco a sostener el peso. En cambio, desempeñan un papel clave para guiar y limitar los movimientos de la columna vertebral. Por lo tanto, protegen el disco intervertebral contra las fuerzas de cizallamiento y torsión excesivas.

Síntomas del síndrome facetario y su papel en la lumbalgia crónica

El síndrome facetario puede manifestarse en toda la columna vertebral, pero las zonas más afectadas son la región cervical (donde puede provocar la llamada “tortícolis”) y la lumbar, donde causa lumbalgia.

Entre los síntomas principales del síndrome facetario lumbar cabe citar:

  • Dolor lumbar de leve a intenso, generalmente unilateral (sólo en un lado de la espalda, correspondiente a la articulación facetaria disfuncional).
  • El dolor suele ser puntiforme, punzante, y el paciente lo localiza en una zona precisa de la espalda
  • En algunos casos, puede irradiarse hacia la nalga o la extremidad inferior.
  • El paciente experimenta dolor a la presión manual en la zona de la articulación facetaria
  • El dolor aumenta con los movimientos de extensión de la columna
  • Ningún o muy poco dolor en flexión de la columna vertebral
  • Poco o ningún dolor al sentarse o acostarse
  • Pruebas neurológicas negativas

Patología de las articulaciones facetarias lumbares

Las disfunciones a nivel de las facetas articulares pueden dividirse en dos grupos diferentes:

  • Trastornos articulares agudos

Suele producirse una especie de bloqueo al levantarse de una posición flexionada. El dolor intenso impide enderezarse y el paciente permanece bloqueado en posición flexionada (se denomina habitualmente «lumbalgia aguda»). Un posible origen de este bloqueo agudo parece ser el pequeño menisco en el interior de la articulación, que se «atasca» al pasar de la posición flexionada a la extendida.

  • Cambios degenerativos relacionados con la edad

Nos referimos a la artrosis de las articulaciones facetarias (espondiloartrosis), que normalmente se produce a causa de la edad. Esta afección no conlleva necesariamente trastornos clínicos para el paciente, que suelen aparecer cuando se combina con la degeneración del disco intervertebral y/o de las vértebras.

Fisioterapia en el tratamiento del síndrome facetario

La fisioterapia desempeña un papel fundamental en el abordaje del síndrome facetario. Un profesional especializado en fisioterapia puede establecer un plan de tratamiento personalizado, cuyo objetivo no debe ser únicamente eliminar el dolor, sino también comprender las causas de la disfunción y mejorar el estado físico general del paciente.
Entre los métodos más utilizados podemos mencionar:

  • La terapia manual: técnicas de movilización pasiva articular o de manipulación vertebral destinadas a desbloquear las articulaciones disfuncionales.
  • Ejercicio Terapéutico: ejercicios de movilidad activa, flexibilidad, fortalecimiento muscular de los estabilizadores de la columna vertebral.
  • Terapia Instrumental: Ultrasonidos o Tecar con efecto analgésico, aumento de la vascularización y relajación muscular.

Prevención y buenos hábitos

La prevención del síndrome facetario es un objetivo que puede alcanzarse mediante la adopción de ciertos hábitos saludables. Es fundamental mantener una postura correcta durante las actividades diarias y, en particular, durante las horas de trabajo. También es una medida de prevención importante evitar movimientos bruscos y repetitivos que puedan generar una sobrecarga en las articulaciones. Una práctica adicional y muy útil es incorporar una rutina de ejercicios durante la semana, que no debe incluir solamente el fortalecimiento de la musculatura de la espalda, sino también una serie de ejercicios de estiramiento, movilidad y flexibilidad con el objetivo de preservar la salud y la integridad de toda la columna vertebral con el andar del tiempo.

En resumen, el síndrome facetario puede ser una afección muy dolorosa para el paciente y un reto para el fisioterapeuta, que debe tomar medidas inmediatas para reducir los síntomas. Sin embargo, la comprensión adecuada de la anatomía de la columna vertebral y de la causa del problema, una evaluación manual apropiada y una intervención específica, ayudan a tratar eficazmente esta afección. La prevención, que se base sobre la elección de hábitos correctos y un empeño constante para lograr el bienestar físico, desempeña un papel decisivo para garantizar la salud de toda la columna vertebral por largo tiempo.

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